Pixel de seguimiento
Un pixel de seguimiento es una imagen o fragmento de código diminuto, a menudo invisible, que se dispara cuando se carga una página, registrando la actividad del usuario para medición y atribución.

Un pixel de seguimiento es una imagen o fragmento de código diminuto, a menudo invisible de 1×1, incrustado en una página web o correo electrónico que dispara una solicitud cuando se carga la página, enviando datos de vuelta a una plataforma publicitaria o servidor de análisis. Esa solicitud registra que un usuario realizó una acción, vio una página, abrió un correo, aterrizó después de un clic, y la vincula a identificadores utilizados para medición y atribución.
Cómo funciona. Cuando un navegador renderiza la página, solicita el pixel desde el servidor de seguimiento. La URL de la solicitud lleva parámetros, un ID de clic o campaña, marca de tiempo, URL de la página y datos del dispositivo, para que la plataforma registre el evento. Los píxeles modernos suelen ser etiquetas JavaScript que pueden capturar señales mucho más ricas que una simple imagen, pero el principio es el mismo: cargar el recurso es la recolección de datos.
Por qué es importante. Los píxeles son la columna vertebral de la medición digital. Alimentan el seguimiento de clics, la creación de audiencias y el remarketing, y conectan los clics publicitarios con el comportamiento en el sitio. Un pixel de conversión es un pixel de seguimiento especializado colocado en una página de objetivo (como una confirmación de pedido) para registrar acciones completadas. Los equivalentes del lado del servidor, como una URL de postback, logran una medición similar sin depender de que el navegador dispare una imagen, algo cada vez más importante a medida que se endurecen las restricciones de cookies y píxeles. En la inteligencia publicitaria, los píxeles y rastreadores presentes en una página de destino también revelan qué pilas de análisis y atribución utiliza un anunciante.


